domingo, 13 de octubre de 2019
Lento
viernes, 9 de noviembre de 2018
El saco del pelícano
El saco del pelícano
No encuentro tu cara en el altillo
rebusco en el desorden…
planto en la orilla mi sombrilla
y trato de sacarle partido al olvido
Cada aniversario repaso las fotos por rutina
¿cuánto debe durar un recuerdo?
¿cuánto la tarde de este domingo?
si mis flores no te gustan, tíralas…
Facturo para escapar mi maleta en los aeropuertos
rodando, dando vueltas, haciéndote girar
chequeo en cada hospital mi padecimiento…
Beso donde puedo… en tanto
pasan las páginas y el tiempo inquieto vira
vomito… todo lo que guardo, como el saco del pelícano
© f. buendía
Foto: Justo Doña
sábado, 6 de octubre de 2018
Ventanas
Ventanas
A través de las cortinas,
siempre detrás… te veo, pasar desde mi ventana o en la tuya asomada… tu nombre
enmarcado junto a los contactos de mi celular, en los portarretratos de
las fotos que guardo de ti… te miro; echada, rodeada por mariposas sobre la pequeña
baranda que corona el alféizar del balcón en tu casa vieja, donde aquella vez
no te vi, te veo, frente al hospital de
piedra… En todas las ventanas que encuentro estas, a las que miro, desde las
que acecho, todas te recuerdan: Agujeros, portillos excavados en la piedra;
rosetones y vidrieras; ventanas de papel del Japón… caos de un millón de
cristales en Manhattan desesperado hasta que te encuentro… busco; en la otra
orilla del gran canal te imagino andar por las callejuelas de Venecia pegado
anheloso a la porta del Vaporetto… creyendo verte pasar mientras pasas tu
ligera… Entre las estrellas, apostado en
la cubierta de observación de la Enterprise te sueño.
© f. buendía.
miércoles, 19 de septiembre de 2018
Tesoros
TesorosEstoy bien… pasan lentos los ratos en casa
© f. buendía
suena yéndote un silbido
muevo mecánico mi pañuelo
reservo lágrimas de postre en la alacena
Todo lo que pasa, pasa cuando pasa
y menos lo esperas, a pesar de venir de a poquito
como cede el canto cuando cede de ver pasar el río
Y cae incesante la arena de un reloj de arena
Al final del corredor hay un espejo
y cada vez que cierro los ojos la misma idea
llevo, un lado sin nadie en mis paseos
Encenderé en el jardín de noche las velas
seré lo que quiera… lo que sueñe si sueño seré
yo mismo embelesado viendo girar las ruedas
sábado, 15 de septiembre de 2018
21 de agosto
21 de agosto
Debo buscar razones que justifiquen mi quietud, mi nada más al viento, como los molinos ramell en Sa Pobla – Mallorca, empujados por una flecha… dejados de lo que una vez fueron al capricho del aire; gris donde las palas lucieron fuertes de color y ahora solo chirridos y quejas. A eso de tanto andar olvidé la salida, perdí el destino y encontré a cambio de todo tanto que… apenas nada. Resignado a la contemplación cuento estos días embelesado en Linares-Baeza de una en una todas las traviesas de la vía, escucho los trenes que arrancan y en los que a nadie despido, son cuatro millones de pares; pisan las maderas raíles que escapan cobardes y concomitantes hacia el horizonte, hasta donde mis ojos operados ya no distinguen… Como un trompetista bizco con la cara hinchada… quedo allí sentao oliendo la grasa… viéndolo pasar.
Esta carta me llegó hoy, yo que nunca recibo… voy a tratar de leerla:
Palacio
de las moredas 21 de agosto del presente
Señor Buendía, a usted que fue solo un rato toda mi vida y que sin entender por qué no lo he olvidado; quisiera pedirle que se retire, que sin causticidad entienda que deseo… usted deje de vivir, que muera. Pues debe saber la grave molestia que para mí es su presencia, incluso de oídas la certeza de su existencia… tan larga y aburrida: en el olvido, en el recuerdo y en el reencuentro... Señor, sepa que solo sus deleitosas torpezas provocaron en mi corazón estas profundas heridas, todas: Sus obsesiones, ensueños y ambigüedades, aquel absurdo subjetivismo, la exasperación de su extravagancia... los noes y los síes, los peros… el desasosiego. Mi querido Fernando, de mi desaparezca; sin que malentienda mi gusto espero, pues solo quisiera no volver a necesitarlo… y no encuentro otro remedio para mi bien que su inexistencia. Quisiera de esta manera recuperar el aliento y volver a dormir con tranquilidad no más que hasta el amanecer reposada y esperar cada día el desayuno descuidada en la cama. Conozca mi malestar el daño y las molestias a lo largo de los años suscitadas, el runm runm incesante en mi cabeza hasta romper en la locura; asimismo considere el perjuicio ocasionado, lucro cesante por no haber aprovechado el tiempo de su culpa perdido… con otro más elemental y menos indeterminado.
Entérese también, sepa señor, que
especialmente la casa se me hace insoportable en las tardes en que asomada a la
ventana miro hacia la esquina del antiguo hospital de piedra cuando por un
casual y con aire desgarbado por allí cruza la decaída caricatura de lo
que antes, Distinguido y olvidado, usted fue… ¡si bien recuerdo
aún su fina estampa¡ Y con las manos apretadas a la pequeña baranda,
trato de cerrar los ojos para no ver… pero usted, inexcusable pasa.
Sin más me despido, sin nada, sin quererlo… sin poder ¡ansiado olvido¡
Genoveva Oliveira
No sé de
quien vino ni debo querer saberlo, el cartero la dejo en el buzón junto
al resto de la correspondencia: recibos domiciliados y saludas de los bancos…
Pero ¡el tiempo huye…¡ he leído en esta carta, hacia atrás de mí
ahora… El presente es como el punto de fuga en una perspectiva, es un
vértice impropio, situado en el infinito y que solo tiene sentido como
referente para recrear la realidad, el pasado y el futuro constituyen las
aristas que conforman el volumen. Siempre estamos en el punto de fuga, impropio,
situado en el infinito, pero siempre huyendo hacia cualquier rincón, el que fue
o será... Olvida si puedes que existimos una vez querida y
recuerda que en realidad na fuimos… que solo soñamos… Pero si has de
imaginarme, imagíname siempre al acecho...
© f. buendía.
"Tu pecado tu dios tu asesino"
Tu pecado
tu dios tu asesino…
lunes, 16 de abril de 2018
El Pozo de “Agua Buena”
lunes, 17 de julio de 2017
Pólvora
Pólvora
Todo sucede sin tiempo para soñarlo
Caminando de alguna forma hasta fuera
Los bordillos de las aceras sirven de guía
Resolvemos las dudas en los semáforos
La niña sentada en su sillita nos mira
Guarda una foto vieja de aquel verano
No te asuste desgastarnos, somos eternos
Conoce nuestros deseos… nuestras creencias
La foto… la niña… rehenes en su regazo.
La guarda, celosa de perderla… la mece
El tiempo no transcurre entre sus brazos
Suena Morrissey, dice… You Have Killed Me
Los días son rizos que cuelgan de sus cabellos…
En tus ojos hay dolor ¿pólvora para qué?
© f. buendía.
sábado, 10 de junio de 2017
Daguerrotipos de usted
Daguerrotipos de usted
Negativos positivados son colgados al revelado ¿Qué quieres de mí? Parece
preguntar la secuencia del cordel colgada – Nada, espero que aparezcas en el
papel fijada, que seas solamente –
Estuve
esta tarde repasando en mis cajas de cartón todas las razones que me llevaron
al mismo lugar. Rebusqué en mi voluntad, en cada recuerdo que encontré… y en las notas que escribí. He hojeado mi
memoria de papel couché y mirado a contraluz todos los negativos… souvenires de
este viaje…
© f. buendía.
martes, 16 de mayo de 2017
Desorden
Desorden.
He recordado un día en la casa vieja de Pedro Marín, allí pasamos muchos momentos pero me he acordado de una mañana, no sé si primavera o verano, el tiempo era muy bueno y sin embargo no hacía calor. De repente nos pusimos hacendosos, yo no sé qué hacia afuera: Regaba, limpiaba, desatranqué una cañería de la cocina y barrí el porche; tú estabas dentro: Salías entrabas, no podías parar… el recuerdo es muy vago¡¡ pero al final tenías el salón decorado con unos ramilletes de florecillas, ramitas verdes… encantador; todo tan bucólico¡¡ No lo olvidaré jamás.
A veces me hacía con las llaves de la casa antigua y nos escapábamos a ella, como a un refugio, un escondite, a el paraíso… Apenas tú dieciséis, yo diecisiete... "en la punta de tu lengua, en tu respiración, algo, me volvía loco" Nos miramos y nos sonrojamos un poco al finalizar las tareas domésticas que por alguna razón nos habíamos auto impuesto; no comentamos nunca nada al respecto… Creo que jugamos a compartir una vida… Siempre he recordado esto con ternura¡¡ es una de esas imágenes que te acompañan siempre sin tener muy claro el motivo y… qué es lo que quieren decir.
© f. buendía.
jueves, 2 de marzo de 2017
Pero todo cambia
Pero todo cambia
Era todo tan perfecto… que no recuerdo nada que lo pudiera estropear… apenas nada. Las cosas son como queramos recordarlas, aunque de entre todas las que me empeño, esta fue completa… nada que añadir ¡Todo tan perfecto¡ a veces pienso que puedo volver. Pero la memoria trastorna el orden de las cosas dándoles el lugar y espacio que a ella le parece, es una vieja desconsiderada, desordenada y caprichosa.
Cuando llegué a la cuidad, me espantó el oscuro verdín de sus piedras y la mala olor en el mercado de abastos ¡aquel frio tremendo…¡ también los sonidos pasando de sirenas. Pregunté ¿Qué es? Y me respondieron algo que no entendí – Llevan enfermos al hospital comarcal con urgencia - ¿Porqué con tanto ruido y con tanta prisa? – Porque pueden morir si no llegan a tiempo – Ni la urgencia, ni al hospital como concepto ni la muerte comprendí; no eran entonces razones fundamentadas para mi bucólica conciencia… Ni tampoco los cantos en las noches gélidas y oscuras de sirenas.
A mi llegada las calles eran húmedas de niebla, el viejo rincón de “La Tienda El Paso" un enigma, un túnel imposible de acertar a qué lugar o época te conduciría camino del Real… en la otra puerta. Y las miradas perdidas en los portales... fetiches escondidos tras las caretas de raso blanco que como almas nigromantes bajo los capirotes de cartón y sus túnicas púrpura, erguían aún las velas encendidas; seres que del todo no murieron y buscan su tiempo.
De forasteros uno se cansa en ciudades como esta, hecha sobre escombros de la historia y retales de costumbres viejas. Así que hoy, maestro de lo imperioso y ama de llaves en la urbe, doy lecciones de silbidos a los recién llegados mientras me aburren sus caras estúpidas de extrañeza… Les hablo sobre quien fueron los amos de estas piedras y qué momento debiéramos recordar de ellas, cuándo tendríamos que parar su historia - Consciencia heredada entre individuos y civilizaciones solapadas, pues con los desechos de los que se fueron levantaron sus templos quienes llegaron ¿Cuál es el instante bueno, el que debiéramos guarda para siempre? ¿Qué razón tiene la piedra? Al atardecer bailo como un hechicero entre los cubos de restos de pescado detrás del mercado, desnudo mis manos al fresco… y me rio del fin. Amarrado al mástil escucho desorientado cada noche tu voz...
Más todo es distinto
© f. buendía
martes, 25 de octubre de 2016
Fina estampa.
Fina estampa.
A medianoche tuve una necesidad y me cruce con Papá de paso a la entrada del baño…
Ahora que cada vez más pienso en lo que ha sido todo, que mi mujer me ha dejado y me asusto de caras extrañas en la almohada “que perfuma el recuerdo… que aún se mece en un sueño”
…Descubrí de vuelta que solo era un reflejo de mí mismo en el espejo sobre el lavabo…
Ahora que me parezco a mi padre cuando era mi padre… que tanto me cuesta
creer, que más cada vez solo recuerdo y…
de Papá una estampa soy.
¡¿Quien te pudiera guardar?¡
© f. buendía.
miércoles, 18 de mayo de 2016
Piedras luces y esparto.
Piedras luces y esparto.
Nadie sabe que aquí se alzó El Alcázar... bajo vientos y niebla, sobre la colina. Vahos ahora de fábricas de orujo, desechos del olivar se confunden con la fosca entra las callejuelas; empecinados seres descendientes de endémicos abolengos que siempre estuvieron dan y dan vueltas al mismo pedazo de tierra creyéndola suya, miran orgullosos en el valle al rio correr... ¡Grande¡ siempre el rio grande... testigo de tantos dueños… necios los necios, malgastando las horas de un modo indecoroso, sin saber que no hay tiempo que matar. Que el sol parece el mismo pero de alguna manera... pasan los momentos
"Entre los olivos
los cortijos blancos
por un ventanal..."
Razones para reconocer que el mundo es ancho y
la realidad simple, que el hombre no para y
la historia… quizá demasiado larga.
“Me basta solo con mirar”
© f. Buendía.
jueves, 5 de mayo de 2016
He venido a buscarte
He venido a
buscarte
Plástico, acero y electricidad
Y todos estos años en los que aprendimos… y nos preparamos
Quemando los recursos, agotando los intentos…
Derramando nuestros cálices tras cada ofertorio
Obligados a creer… fe y estraperlo
Plomo, estaño, ágata… plata y
cristal
©
f. buendía













