domingo, 27 de diciembre de 2015

Voces del Miserere



Voces del Miserere 

       Hay una razón para todo… y si no, la ideamos, pero necesitamos una razón… Anita aún busca el santo grial entre la polvareda del bus en el que se marcho y yo la espero a donde ella no conoce, untando para el desayuno tostadas con mermelada de tomate. Miro la mañana junto a la puerta de nuestro Lar, unto y la espero… aparto las moscas y paciente aguardo cada día su alegría que vierto todas las noches al contenedor… arriba de mi calle.  Paseo hasta él con mi bolsa de desechos esperando si acaso un atraco, la estrella que me guíe, cualquier cosa que todo lo cambie; el telegrama que nunca llegó… Y ando los caminos, tiro monedas de espaldas a las fuentes, encadeno candados en los viejos puentes… ensayo por si te veo la misma sonrisa los días que me afeito.... Tú, la imagen en el cristal… Yo, que de todo me espanto, que a poco me sofoco..  bailaré….  Bailare mirando… torpe "girando y girando… mirándote mirar…”


© f. buendía.




martes, 1 de diciembre de 2015

Del agua y el vino.



Del agua y el vino. 


  Siempre he tenido una puerta entreabierta y una llave bajo la alfombra, tu cara para recordar… otro plan. 

  La vida entera habría dado porque aquellas dos latas de cerveza nunca se hubieran acabado. Y los días siguen… siempre se sucederán, cuando no quedemos... los otoños hablaran de la historia imposible de unos amantes que nunca fueron y de sus recuerdos perpetuos… Contarán de una tarde con luz débil en la Cerrada de Utrero y de ti  vestida de negro junto a las tinajas del vino; nombraran a tus ojos miel vibrando cerca de la verja en aquel campo, de dos perros ladrando, de tu vecino Antonio al acecho y el aliento junto a mi…  de tu aliento. Nada quedará, pero un enjambre de abejas anidará cancerberas a la puerta que dejé entornada para impedir el paso a los necios y ellas guardaran el espacio que nunca ocuparemos para que no fuera ya de nadie.  Cubrirán de néctar dulce... ciego y baldío,  un templo abandonado entre brozas secas erigido para la nada... recordando eterno este terrible no, que siempre será nuestro.


© f. buendía.