lunes, 9 de marzo de 2015

Apresurada



Apresurada.

Dieciséis de septiembre de mil novecientos setenta y nueve, Leo se fue. Pensé que el mundo se hundía y pedí al rojo cielo que me abrasara,  pero ardiera solo yo mientras la nieve caía a mí alrededor…  Lentamente fuego adentro del glaciar en que todo sumía…  más todo llegó aquí sin mí… restos del naufragio mecidos a la deriva encuentran sin saberlo  playa. Sobre la arena ahora varada  cada vez que las olas se agitan pienso en porqué aquella noche juntos no prendimos… y el mundo dejara de ser mundo al fin.

Hoy, tercer siglo del segundo periodo potsglaciar, he recibido una señal.


© Edith Lasal







miércoles, 11 de febrero de 2015

Dibujos, acuarelas, collages




Dibujos, acuarelas, collages

Cenicienta acababa de perder sus tacones y muchos años después me llamó, hablábamos por el teléfono celular, que luego se invento, sobre algo que nos pasó hacía tanto tiempo… Se lía mi vida a veces, cuando escribo de noche y canto al amanecer, apunto luego números que no me salen durante el día  siempre de nueve a diez, de sol a luna y la luna me lleva cada noche de exposición retrospectiva de Georges Pierre Seurat. Todo se confunde cuando mi mes no cubre la segunda hipoteca que aún persiste con cara de la mujer que tuve y que solo recuerdo tras la puerta diciendo adiós… Es una puta confusión,  mi cajetilla de ducados sobre el armario junto a todo lo que dejé de apoco …prohibido ya todo.

 

            Nada pasa en febrero, todo ha terminado o está por llegar, no hay flores, ni enamorados que las necesiten, es frío y pequeño este mes. Compré una camisa a cuadros de franela y la deje abierta, como sobre camisa, lavé mi pelo domingo de sol loco de febrero azul y frio y te fui a buscar:  miel en tus ojos, dulce y fría tu,,, ¡duele¡ dejarse llevar… camisa franela de costuras incomodas, rodadas;  pelo seco apelmazado, maloliente, inseguro… ¡change¡  endiablada inseguridad.  Nunca se sabe donde se puede terminar o empezar… Cuatro ratones y una calabaza a mis pies… Suena mi celular y escucho tu voz.

 

            La sangre cae de mi nariz cada vez que peleo, no es un lamento, si no una renovación, como Edward Norton en el club de la lucha, venzo a golpes el insomnio y vendo por el día jabón. Y en este ir y venir de planes sin marcar, me dirijo como un tren inapelable a su destino, firme como la vía en locomotora veloz, atrás… el vapor. Hablemos de todo menos del tiempo, de la risa  y de lo bueno, ingenuos seamos, de las estrellas y sus nombres, de barcos y  mares por navegar, de una góndola en Venecia, hablemos y no pensemos… de todo... todo es confusión  …Disculpad mi osadía. 

 

 © f. buendía






 

viernes, 6 de febrero de 2015

Anita ya no vive aquí




Anita ya no vive aquí

         Sacudió armarios y costumbres y huyo, nube de polvo sobre su pasado, el mismo sabor a tierra que ya casi ni recordaba me dejo, rechinan entre mis dientes los granos. Anita se fue… descerrajo las puerta de los gallineros, echo la cafetera al pozo y al estanque los libros, menos uno todos allí; dichosa niña encendida siempre se va… Frente a la computadora un cookie todavía me une a ti, resto de lo que fue recuerda mis hábitos de navegación.


«cuando dios quiere castigarnos, hace realidad nuestros sueños».


© f. Buendía. 




domingo, 25 de enero de 2015

Como el hombre de Tiananmen.




      Sentí lo que sentí  pará, por que  moverte no puedes y si no te has echao ya pa yá, te quedas esperando lo que fuera a ser,  así… la muerte pasara. Delante del tanque miré su cara, que aunque te quiebre la vida, aunque sea el último café, jugársela es a veces la única salida… la sangre en la frente me hizo caer.  En ocasiones el coraje te gana y te deja quieta esperando, porque no puedes rendirte ante el tipo que te lanzó la pedrá.

 

Cuando la suerte qu’es grela
Fayando y fayando
Te largue parao..


© Edith Lasal




jueves, 15 de enero de 2015

Una tarde en nunca jamás.



Al estilo de un corredor la terraza multiusos: en ocasiones miradero otras cafetería ora cenador;  se extendía a lo largo de toda la fachada este del edificio. Artificializado el entorno en plena naturaleza lo ennoblecieron a base de maderos, forja, y piedra tratada;  los trofeos de caza, las antiguas alfombras; daban un falso aspecto de residencia de campo señorial a la estancia mantenida  al margen del tiempo, diría también que del lugar; pero con un sosegado resultado final acogedor.   

La disposición de las mesas nos hacía  mirar inevitablemente al jardín verde no de allí, especies no autóctonas,  piscina, césped, duchas, salvavidas y al  fondo la sierra originaria;  los gamos acostumbrados acudían para comer cuscurros de pan que el mozo de cocina les arrojaba desde la ventana; fresca como ajoblanco, la conversación… Quisimos robar la tarde aquella al tiempo y a lo que la vida nos negó, nada habría ocurrido de no haber estado, nadie nos hubiera notado ausentes allí…furtivos en nunca jamás.  Pero los gamos y las hamacas saben;  el robot limpiafondos de la piscina y el cromatismo de las advenedizas plantas, el absurdo postre nupcial que nos ofrecieron… son cómplices nuestros… sucedió.

-  Tienes la misma mirada, una poco más triste quizá y tu ojo derecho tiende a cerrarse  solo -  la miré sonriendo. El camarero recogió el servicio - ¿Número de habitación? -  Pregunto.

 © f. buendía.





sábado, 10 de enero de 2015

Dame un respiro



Dame un respiro

     Unos antiguos amigos llegaron a casa para compartir conmigo una velada ¿Cómo estás? Preguntaron ¡caray¡ no supe contestar; más viejo, vieron. La conversación larga no distaba más que en el valor económico de los proyectos ahora referidos en relación a los sueños de entonces ¡diablos¡ caros y selectos nos volvemos.  Dejé que se fueran pronto, adiós dijeron a la puerta, manejándose con sus gestos de siempre pero las caras ya de sus padres – Ciao – largué, cerrando como una despedida cerca de mi rostro la mano


© f. Buendía. 




viernes, 26 de diciembre de 2014

Una última cosa


– ¡Hola John! Pasa, por favor. ¿Has venido para matarme, verdad?
– ¡Joder Brian! Siempre tan palmario.
– ¡Te estuve esperando ayer!
– No me gustan los lunes, ya lo sabes. Además, necesitaba pensar un poco.
– ¡No me jodas! ¿Tú, debatiéndote entre el bien y el mal? No te hago yo, profundizando en las convenciones sociales, haciendo cávalas e intentando dar argumentos a lo que has venido a hacer. ¡Qué más da, hombre! Siempre fueron los mismos, ya los hemos oído antes.
– ¡Es triste equivocarse!
– ¡Que te follen Johnny! Lo que es triste es acertar.
– La certeza corre siempre pareja a la verdad, se fundamenta en la propia conciencia.
– ¡La verdad no existe Johnny, no seas ingenuo! ¡La verdad es una entelequia! Los individuos observamos el mundo, y a través de nuestras propias impresiones, reconstruimos y manipulamos los hechos según nuestros deseos. La falsedad y la verdad, no se dan pues en las cosas como si lo bueno fuera siempre verdadero y lo malo, irremediablemente falso, ya deberías saberlo. Pero… ¡Apúrate Bastardo! Yo en tu lugar ya habría matado por lo menos a diez.
– Es cierto ¡Basta ya de cháchara!
– ¿Podría pedirte una última cosa?
– Adelante, Brian
– ¡Bésame el Culo, cabrón!
– ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang!


La Nebulosa - © Jp del Río

LHDM- La vida no vale nada (Camino de Guanajuato)

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